jueves, 3 de septiembre de 2009

Mirar San Marcos desde la Villarreal

Hace unos días encontré este post, muy interesante porque abora el tema de las percpeciones: ¿Cómo nos vemos jóvenes de distintas universidades (en este caso públicas)? O mejor dicho: ¿Cómo nos ven en la Villarreal, cómo se ven ellos mismos? Aquí el post:
Mirar San Marcos desde la Villarreal
Por Omar Jaimes, estudiante de Historia de la Universidad Nacional Federico Villarreal y administrador del blog Zona UNFV-Editorial.

Siempre he notado desde que entre a la UNFV que existe mucho respeto hacia los que son de San Marcos, quizá mas de lo necesario, al punto de volverse casi un complejo de inferioridad, desde los profesores, hasta los egresados y estudiantes. Con el pasar del tiempo me fui dando cuenta que detrás de ese discurso, estaba la frustración de no haber podido ingresar a esa universidad y por ende, la villarreal era una suerte de recicladora de postulantes frustrados a la famosa decana de América, por supuesto no todos, pero si la mayoría de los que conocí. Y es que la tradición pesa, supongo, en el discurso ese estudiante frustrado estaba latente, el no tener acceso a todos los bienes que otorga la famosa universidad, comida gratis para sus estudiantes, movilidad universitaria, amplísimas bibliotecas, estadio, servicio de residencia y amplios espacios públicos para todo lo que se te pueda ocurrir.

A diferencia de la Villarreal donde te dan poco o nada. Sin olvidar los reconocidos intelectuales que forman parte de sus cátedras universitarias y sus envidiables curriculas. Lo cual me hizo pensar, ¿tan mal estamos?, de verdad San Marcos constituye un ideal universitario. Así que decidí hacer un recorrido por la famosa universidad y comprobar con mirada propia lo que decían, y luego de tres meses de ir y venir entre mi casa, San Marcos y La Villa, llegue a la conclusión de que la universidad pública peruana esta en un terrible crisis. ¿Pero puede haber alguna razón para escribir sobre San Marcos?.

Yo pienso que si, y la razón es que nos permite aproximarnos como universitarios, conocernos un poco más y salir de los estereotipos que nos hemos creado mutuamente. Conversando con estudiantes de San Marcos caí en la cuenta que lo único que saben de nosotros es que, sino todos, la mayoría, somos apristas, y que el lugar donde estudiamos abundan las putas. Y en reciprocidad, lo mas radical que podemos decir de ellos es que son rojos radicales, antisistema y contestatarios. En conclusión ignoramos mucho de nuestras complejas realidades mutuamente y nos quedamos con prejuicios transmitidos por los rumores, el chisme y los prejuicios, y así no se puede pensar la problemática universitaria en general.

San Marcos no es la panacea, y creo que lo primero que se debe resaltar en un post como este, no es la diferencia infraestructural, sino más bien la diferencia en la racionalidad del estudiante, es ahí donde esta nuestras verdaderas diferencias. Por ejemplo, me parecía inexplicable como un evento sobre materialismo histórico pudiera convocar a tantas personas al punto de tener que habilitar una pantalla ecran fuera del auditorio para los que se quedaron afuera, lo cual dice bastante de su cultura política, pues como sabemos en la villarreal pocas veces eventos convocan a tanta gente, hay mucha historia detrás, sin duda alguna. También me sorprendieron las inmensas colas que tenían que hacer para almorzar, en un comedor, sinceramente deplorable con pésimas condiciones sanitarias.¿Esto tiene consecuencias en la racionalidad?. Por supuesto que si, el sanmarquino puede considerar que su menú gratuito es un derecho legitimo y que mientras sea gratis, cualquier espera o condición vale la pena, mientras que el villarrealino puede considerar que el menú gratuito es para quien verdaderamente lo necesita (dado el trámite para pedir bono), se alimenta según su capacidad adquisitiva, pues cae en la cuenta que lo justo es alimentarte según tus posibilidades.

En San Marcos el activismo político está bien enlazado con el académico, pues se considera que no hay ciencia social sin crítica social, pero a la hora de pasar de la teoría a la práctica, los pliegos de reclamos y reinvidicaciones estudiantiles, pasan normalmente por la ampliación de servicios gratuitos en la medida en que se considera que es tan legítimo como el almuerzo. En ese sentido, se exige, matrícula sin costo alguno, carnet completamente gratuito y en funcionamiento las 24 horas del día, domingos y feriados, seguro universitario completamente gratuito y la ampliación de habitaciones para las residencias universitarias. Esto a mi particularmente me resultó verdaderamente extraño, pues que tipo de cultura política se forma en esta institución, donde se espera que todo sea gratis?. O lo que es peor la demanda de la condonación de la deuda aquellos estudiantes que reprobando cursos acumularon deudas con la universidad?. En las charlas y conferencias sobre reforma universitaria, un tema tan ajeno a nuestra realidad, pude observar como dirigentes estudiantiles y profesores universitarios se encargaban de descalificar a los promotores de dicha reforma, tildándolos de neoliberales y representantes del gobierno privatizador, un terrible carga montón que hacia inviable cualquier intento de cambio.

En villarreal, la mayoría esta casi convencida que no habrá cambios significativos, pues la universidad esta dirigida desde el Partido Aprista, impera un pesimismo generalizado. Es decir, allá que no pueden y aquí que no lo intentan. Bueno me gustaría poder continuar, pero tampoco quiero hacer algo muy extenso, lo que he tratado de mostrar es como la estructura institucional y la larga cultura política enraizada en ambas universidades, dan como resultado racionalidades distintas de estudiantes, representantes estudiantiles y por supuesto de autoridades. En ese sentido me parece que hay más riqueza antropológica en estudiar como se construye la racionalidad estudiantil en dos instituciones estructural y culturalmente diferentes, que alimentar los prejuicios en función de cuantos postulan a tal o cual universidad o porque ellos tienen esto y nosotros no. Les dejo un pequeño video de un reportaje que hizo Prensa Libre sobre la San Marcos.

9 comentarios:

ROBERTO SEMINARIO dijo...

Las universidades han cambiado mucho en pensamiento político, los dirigentes de los centros federados no son tan respetados como antes, en UNMSM para muchos dentro de las nuevas generaciones, veo que la gente no cree en el comunismo que se propagaba, no estamos politizados de forma absurda, hay grupos de los que creen en algún partido dentro de la universidad pero hay una gran cantidad de personas que no tiene nada que ver con ningún movimiento dentro de la UNMSM, quiero aclarar ello, el sanmarquino no se queja porque las cosas suban unos céntimos, se reclama porque muchos necesitan comer en mejores condiciones, hay alumnos que tienen clases desde la mañana hasta la noche o necesitan quedarse a estudiar y hacer sus trabajos pero no hay dinero de sobra para un menú, en otros países se paga al universitario por desarrollar al país en un futuro algo cercano y acá se lo margina mucho, hasta los cobradores llegan a rechazar los cobros del medio pasaje, quieren cobrar el pasaje completo aunque uno tenga el carné.
Los grupos políticos tienen real fuerza en ciertas facultades, no son los dominadores de nuestras mentes.

Omar Jaimes dijo...

Hola Franklin, agradezco el enlace, pero sería mas cortes de tu parte si especificaras la fuente de donde has tomado el ultimo post que publicaste, señalando mi autoría. De lo contrario quedaria como un terrible plagio. Seguiremos en contacto, bye.

Cesar Z. dijo...

Interesante post estimado, que invita a reconocernos a nosotros mismos. Me quedo con los tres primeros parrafos,

saludos

CZG

Franklin Medrano Díaz dijo...

Estimados
Debe aclarar que el post lo escribió Omar Jaimes, a quien avise que colgaría su post y linkearía su blog Zona UNFV-Editorial:http://zonaunfv.blogspot.com

Fue el mismo Omar que se dió cuenta y me aviso de mi error. Por eso pido le disculpas por la falta.

Apenas conozco personas de la Villarreal, recién en Proyecto Coherencia (http://www.proyectocoherencia.org) pudé conocer estudiantes de ahí y debo decir que son pilas e inteligentes en comparación con varios de sus pares.

También me quedó con el término "autodidacta". Un estudiante sin vocación para leer en su tiempo libre, sin curiosidad, no marcará la diferencia así todos sus profesores sean "top 10".

Además, les cuento un chisme: en mi actual trabajo la jefe del área es de la Villarrea y apenas me lleva algunos años de edad, es joven todavía. Ella esta a cargo de gente de la pucp y de la villarreal. Imaginense que sucederá con la "homologación de los docentes universitarios" y la mejora de calidad de las u. públicas.

Por otro lado, siempre fue (y lo es) el poder real o mítico del Apra en la Villarreal. Sería bueno que Omar escriba algo sobre eso.

Saludos y nuevamente pido disculpas por la confusión generada.

4 de septiembre de 2009 15:23

Omar Jaimes dijo...

Bueno, gracias por corregir el lapsus, no hay problem. Vayamos por partes entonces.

En primer lugar, no creo que haiga un pensamiento hegemónico en San Marcos, nuestro tiempo es otro, pero yo hablaba de lo que fui a visitar: ciencias sociales y letras; y fue la impresión que tuve, un marxismo activo, organizado y con mucha voluntad por hacerse notar, por señalar su existencia.

Punto dos, el discurso que mantienes es precisamente el que describí y confirmas mi impresiones, un sector importante de sanmarquinos considera que debería recibirlo todo gratis y ponen como ejemplo Europa, sin embargo, lo que nadie dice es que las mejores universidades del mundo son privadas!!! (Harvard, Princenton, Yale, Berkeley, Beijing, Shangai). Un colega universitario de la villarreal me decía algo que es muy lógico, “no tiene mucho sentido exigir gratuidad en servicios tan básicos como comida, transporte o residencia, que a larga se sabe son insostenibles en el tiempo, y además a fin de cuentas ninguna de esas cosas te harán un mejor estudiante”. Y es que desde mi punto de vista las exigencias estudiantiles de la villarreal deben apuntar hacia implementación tecnológica, convenios nacionales e internacionales, concursos de proyectos de investigación o creación literaria, estimular al máximo la creatividad estudiantil y premiar como se debe la competitividad.

En ese sentido, y por ultimo, pienso que la homologación no es el camino para mejorar la educación universitaria, pues si estamos convencidos que la mayoría de docentes en nuestra institución no deberían trabajar en ella, por sus limitaciones intelectuales, como podríamos respaldar que le eleven el sueldo a alguien que no lo merece ni lo trabaja. Una homologación bajo las condiciones en las que se encuentra el sistema politico universitario, lo único que generaría sería el entornillamiento más radical de las autoridades vigentes, eso es un hecho fácil de predecir, lo que debe haber es un sistema de aumentos salariales, en base a competencias, investigaciones y calidad profesional, solo así se ganarían bien los que verdaderamente se lo merecen.

Franklin Medrano Díaz dijo...

Omar
Las u.privadas tienen la ventaja de pagarles, en promedio, mejor que las u.públicas. Una homologación haría más atractiva a las u.públicas. Obviamente esto no basta, faltaría mejores investigaciones y condiciones en general. No obstante, con una homologación si bien habría intentos de ajustar los tornillos por parte de varios profesores, esto sería percibido con más descontento por parte de todos. Habría más presión para instaurar criterios meritocráticos.
Sobre los servicios de bienestar, creo que merece otro debate.
saludos

Omar Jaimes dijo...

No estoy de acuerdo, yo pienso que las pagas deben ser de acuerdo a tu producción y calidad intelectual. La homologación es una consigna que únicamente busca asegurar la estabilidad de los trabajadores docentes, que no buscan ser competitivos, ni innovadores, sino únicamente “tener supuestamente el sueldo que merecen”. Pero vale, esta consigna es propia de los docentes universitarios??, por supuesto que no, es muy natural, se da en todas las instituciones públicas, trabajas poco y te la llevas fácil, por eso el servicio público siempre es deficiente, porque no hay incentivos económicos para los que verdaderamente se esfuerzan por hacer las cosas bien.

Por otro lado, ser una universidad pagada no es suficiente, hay que saber optimizar la utilización de los recursos, sino veamos como eran las universidades privadas hasta hace 10 años nomás, ninguna salvo la católica podía ufanarse de ser una alternativa clara de educación superior, chistes habían un montón sobre ellas, hoy en día prácticamente nos han silenciado, la Universidad de Lima, la San Martín de Porres, la del Pacífico, la Cesar Vallejo, es como toda empresa, no vasta con tener clientes, si tu servicio es deficiente sencillamente se van.

Creer que puede coexistir homologación con meritocracia en una institución pública no tiene caso, es como creer que todos mancomunadamente se van esforzar para hacer un gran proyecto, nada mas irreal que eso, pues siempre, pero siempre en todo grupo, van haber unos pocos que se esfuerzan mas y otros muchos que gustan pasar piola. Hay que entender que el sistema universitario esta en crisis, que se sostiene sobre una terrible red de corrupción y clientelaje que se ampara en la autonomía y el nombramiento, (igualito que el poder judicial), que hay estudiantes y trabajadores que trabajan para mantener ese sistema que les da de comer, y que se va mantener mientras no seamos capaces de construir una propuesta diferente que exija aumento presupuestal al gobierno, pero dirigidos a la innovación y la competitividad, no al facilismo y la beneficencia.

Anónimo dijo...

Qué buen artículo. Coincido, sobre todo, con las primeras líneas, ya que soy Villarraelina y alguna vez, tuve la desacertada idea de que en San Marcos las cosas serían mejores. Hoy en el campo laboral, tras algunos años de haber salido de la Facultad de Educación y haber compartido experiencias con mucha gente de distintas universidades, puedo darme cuenta que muchos, no todos felizmente, arrastran esa conducta conflictiva,caudillesca y agria ante ciertas demandas, imagino que como consecuencia del entorno universitario.Felizmente, no todos son así.
Lucero.

Anónimo dijo...

Qué buen artículo. Coincido, sobre todo, con las primeras líneas, ya que soy Villarraelina y alguna vez, tuve la desacertada idea de que en San Marcos las cosas serían mejores. Hoy en el campo laboral, tras algunos años de haber salido de la Facultad de Educación y haber compartido experiencias con mucha gente de distintas universidades, puedo darme cuenta que muchos, no todos felizmente, arrastran esa conducta conflictiva,caudillesca y agria ante ciertas demandas, imagino que como consecuencia del entorno universitario.Felizmente, no todos son así.
Lucero.