sábado, 31 de mayo de 2008

¡ Pobre San Marcos !

Violencia en la Facultad de Ciencias Sociales: Intereses particulares (escondidos detrás las elecciones estudiantiles) provocan forcejeos entre compañeros. Insultos a granel entre estudiantes que no sabían por quién votar y seudo-estudiantes escudándose en la "sanmarquinidad" y la representación estudiantil.
PP

Aquí la segunda parte: Fíjense al final de este video, los que dizque estudiantes tapan la cámara para de evitar que sus rostros queden registrados. ¿A qué le tienen miedo? Sólo los delicuentes evitan ser grabados.
PP

domingo, 25 de mayo de 2008

San Marcos y la USIL, un análisis comparado de dos ritos universitarios

...San Marcos es a Rodríguez Zapatero lo que la USIL a Álvaro Uribe .
PP
El 19 de mayo San Marcos otorgó el Doctor Honoris Causa al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero "por su trayectoria profesional relevante y sus méritos en el ámbito político y de la educación, los cuales han contribuido significativamente a la paz, al bienestar y al desarrollo de la humanidad". Así lo publicó la universidad en su web. Por su lado, días antes (el 15 de mayo para ser precisos), la USIL premió con el mismo grado honorífico a Álvaro Uribe, presidente de Colombia. Aquí pueden ver el video.
¿Que tiene todo esto de especial? mucho. Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español encarna una propuesta progresista, una izquierda democrática que gobierna en diálogo con los empresarios, sindicatos y demás organizaciones sociales. Por ello, San Marcos al darle un Doctor Honoris Causa a Rodríguez Zapatero, abogado de profesión, refleja una empatía-hasta cierto punto- con este señor, su partido y su praxis política. ¿Y la USIL que pinta aquí? Mucho. Álvaro Uribe representa un modelo que genera muchos suspiros de quinceañera en los circuitos políticos autodenominados "liberales" del país (aunque en muchos casos son neoliberales pero la discusión del término es inapropiada en este artículo). En ese sentido, la razón por la cual la USIL le entregó el Doctor Honoris Causa a Uribe es, al igual que San Marcos, la afinidad ideológica que siente esta universidad con el presidente más popular de Latinoamérica.
Estos dos ritos universitarios reflejan no sólo dos formas de entender una buena gestión política democrática sino que es el indicador de una proclama más radical (radical no en el sentido recalcitrante ni violentista sino de raíz, de origen). Ambos reflejan relatos sobre cómo debe relacionarse la universidad con la sociedad y por ende, cuál deber ser el modelo político. La USIL le suelta el premio a Uribe en un contexto donde otra denuncia de corrupción contra su gobierno se hace pública, minando sus posibilidades de re-re-elección. Un mal momento donde el rito Doctor Honoris Causa es un manto que cubre las vergüenzas del régimen. Una ceremonia donde la política se limpia con el agua de la academia para salir bendita y seguir operando bajo la mirada tierna y maternal de la rectora. ¿Y donde queda el espíritu crítico que debe tener una universidad?..."¿Qué hablas?, en la USIL no se hace política", me diría -paradójicamente- por ahí los defensores del modelo universitario que representa esta universidad.
Aquí, Rodríguez Zapatero en el Salón General de la Casona.

Es curioso como en este ente educativo, cuyo modelo gerencial de universidad excluye los criterios políticos en la toma de decisiones por considerarlos vestigios premodernos, organiza un evento para premiar a un presidente de un país fronterizo. Una institución donde la buena gerencia es superlativa y donde la política, en teoría, es una intrusa que genera cortocircuito y por ello, debe quedar fuera de juego. Otra curiosidad consiste en que el premio a Uribe es entregado por una ex-candidata presidencial (Flores-Nano) en una ceremonia donde participa un ex-vicepresidente del Perú (Raul Diez Canseco, chekeen su web, lamentablemente en su biografia no menciona a Luciana De La Fuente), rectora y fundador de esta universidad, respectivamente. Por ello, vemos como la realidad desborda este esquema.

¿Que pasa entonces?, hay dos probables explicaciones. La primera es que la universidad de modelo gerencial se sostenga en un discurso hipócrita que dice que la política contamina los criterios de una gestión eficiente pero que a la primera oportunidad que tiene para galardonar a un político lo haga mirando al techo para disimular las acusaciones de haberse politizado. La segunda explicación consiste, por más raro que parezca, en la coherencia del discurso que alza la universidad-empresa. Bajo esta lógica, la política sólo se permite cuando un gobierno remeda el paradigma de la eficiencia y el respeto al libre intercambio comercial. Es decir, cuando los políticos hacen lo que un buen gerente en el sector privado. Además, sólo estaría permitido hacer política a las autoridades. En todo caso, el rol de los jóvenes universitario sería permanecer sentados en el auditorio para hacer apuntes, aplaudir y lanzar preguntas coquetonas (pero con tono de ejecutivo junior) a los conferencistas y a sus nuevo Doctores Honoris causa (pero avisen a seguridad porque quizá algún estudiante de otra universidad quiera preguntar).

De igual modo, el relato de la eficiencia cae en contradicciones serias cuando es puesta en práctica en espacios universitarios. En el caso de San Marcos también hay un componente político-ideológico en el Doctor Honoris Causa entregado a Rodríguez Zapatero pero aquí la política no se desprecia (Al contrario, se ha caído en una hiper-politización de la que mejor no abordó en este artículo porque nunca terminaría). El PSOE es una partido democrático cuya presencia en la universidad no genera grandes incomodidades. Es cierto que esto es materia de discrepancias en relación a las diferencias ideológicas dentro de la universidad. No obstante, hubiese sido otra cosa (pero igualmente respetable dentro de los marco democrático) dar ese grado honorífico a Hugo Chávez, un escándalo y desafío a la democracia y al estado de derecho en el Perú.
Por ello, el premio al presidente de Colombia estuvo más cerca de ser un coqueteo político entre una rectora presidenciable y un presidente que quiere repetir el plato por tercera vez. ¿O creen que Lourdes Flores-Nano y Uribe no se miraron como potenciales aliados en un posible escenario latinoamericano donde ambos sean presidentes? Claro que en San Marcos se hace política pero Izquierdo no es un político de carrera, tiene más experiencia empresarial y en la arena de los cargos públicos es un offsider. ¿Alguien sospecha que el rector esta vislumbrando una posible alianza política con Rodríguez Zapatero a mediano o largo plazo?. No lo creo. Por otro lado, en San Marcos poco o nada se disimula los aspectos ideologicos (consciente o inconscientemente) amparado en esquema que se jacta de moderno y vanguardista.
Los límites de San Marcos por articularse con el mundo no radican en la existencia de criterios políticos en sí mismos dentro de su dinámica. A nivel estudiantil, existen sanmarquinos que se vienen organizando-deberían haber más-en enganchar a la universidad con la globalización. Ellos entienden que el mismo binomio universidad-globalización tiene un trasfondo político-ideológico. Sin embargo, la mayoría no sabe como sustentar ideológicamente su posición y defenderla en la arena política. De este modo, se dejan llevar por un espejismo que los lleva a autodefinir su participación como "actividades despolitizadas". ¿Algún día esto cambiará? Todo depende de los estudiantes.

martes, 20 de mayo de 2008

Gran Marcha por la Defensa del Campus

Esta convocatoría salió en http://sanmarquinos.com , la publicamos con guantes, dado que este groups se ha caracterizado desde sus inicios por la intolerancia que predomina en la mayoría de sus mensajes:
GRAN MARCHA POR LA DEFENSA DEL CAMPUS
JUEVES 22, desde las 10 a.m.
La Marcha será Multi Institucional CON APOYO DE LA COORDINADORA INTERUNIVERSITARIA DE LIMA: UNI, BELLAS ARTES, AGRARIA, CANTUTA, CALLAO.
Participa con tus vecinos, familiares y amigos, para que se respete la Universidad de todos los peruanos.

La UNMSM y sus conflictos sociales, ¿hacía donde va la lucha estudiantil?

La vehemencia de la lucha estudiantil en el fondo no busca transformar el problema, ni mucho menos cambiar las causas inmanentes a estos conflictos. Los estudiantes involucrados simplemente consideran que paralizar «todo» resulta indispensable y esencial para hacer andar las cosas.
Por Erick García Cerrón, egresado de la Facultad de Derecho UNMSM
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en general la Universidad Pública en el Perú se encuentra en una etapa de transición, sin duda los distintos cambios sociales, políticos y culturales ocurridos en el país durante las últimas décadas se han hecho sentir en la comunidad universitaria.

En este contexto –como es sabido-, la década del 90 trajo consigo el desencanto juvenil por la política y la cosa pública. Si bien se presentaron excepciones a las cuales no pretendo restarle merito como las “lavadas de bandera” o “marchas por la democracia” registrados a fines del gobierno Fujimorista, considero estos hechos como aislados y coyunturales más que como una toma de conciencia del universitario sobre su papel dentro del movimiento social.

Sin embargo los Sanmarquinos hemos mantenido una pauta diferente. Nosotros “tan dispuestos a quejarnos por todo” nos hemos hecho protagonistas de luchas memorables en nombre de convicciones que en su momento consideramos justas. Así, tomas de facultad por la reducción de la matrícula, por el costo del carnet universitario, por más raciones en el comedor y la tan mentada reforma curricular (entre otras) son la constate en el inicio de cada año académico Sanmarquino.

Los conflictos sociales en San Marcos evolucionan generalmente de manera inofensiva (en una sencilla asamblea de bases), que da paso a la toma de facultades y en el peor de los casos del campus universitario. En este contexto social confluyen la incidencia de muchos actores y la complicidad silenciosa de distintas autoridades. No obstante, estos conflictos no conseguían resultados concretos respecto a los problemas planteados, no por lo menos a nivel macro, esto cambió cuando llego el Dr. Izquierdo[1].

En lo que respecta a las causas, los conflictos en términos generales se dan por una falta de comunicación y diálogo entre las autoridades y los alumnos, aunque no se puede negar que muchas veces se presentan beligerancias con la simple finalidad de presionar y obtener réditos políticos[2], se repite la misma estructura tensión social que en el resto del Perú. Aquí la radicalización de la protesta desemboca en la paralización de las actividades académicas, administrativas y económicas de la Universidad y generalmente el restablecimiento del orden y principio de autoridad se da con la ayuda de la policía[3]. Los alumnos buscan hacerse escuchar, llegar a las esferas más alta de toma de decisiones, en la vehemencia de la lucha estudiantil provocan anarquía como medio a la solución de su pliego de reclamos, en el fondo no buscan transformar el problema, ni cambiar las causas inmanentes a estos conflictos (no damos para tanto), simplemente consideran que paralizar «todo» resulta una condición sine qua non[4] para hacer andar las cosas.

Finalmente es importante tener en cuenta que estas consideraciones generales eran las mismas independientemente de la causa del conflicto hasta que llego el ByPass.
[1] Al Dr. Izquierdo no hubo la necesidad de hacerle tomas de facultad, el solito resolvió estipular la gratuidad de la enseñanza transformando el pago estudiantil por un óbolo voluntario de sus alumnos.
[2] Es importante reseñar que muchas veces las tomas han durado lo que un suspiró, aparecen líderes que exaltan a las masas durante un par de días o horas y una vez obtenido lo querido todo vuelve a la normalidad como si nada.
[3] Además en casos coyuntura radica, ver a alumnos de la universidad de mayor exigencia académica para su ingreso en el país peleando con policías a piedrazos y palazos no es algo que salga todos los días en las noticias.
[4] Frase en latín que quiere decir "condición sin la cual no". Se refiere a una acción, condición, o ingrediente imprescindible y esencial.
*Los editores de sobresanmarcos.blogspot.com no se hacen responsables por el contenido y forma de los artículos de sus colaboradores.

domingo, 18 de mayo de 2008

Universidad cercenada

Un anillo vial se construirá sobre el principal parque interior de la ciudad universitaria de San Marcos. Fueron las autoridades sanmarquinas quienes provocaron el problema firmando un acuerdo lesivo a sus intereses, aunque hoy pidan la reformulación del proyecto vial. Para todo el mundo hay un culpable principal: el rector Luis Izquierdo.
P
Sigue la obra. Esquina de avenidas Venezuela y Universitaria, cruce de la discordia. Allí estará el anillo vial que ha provocado las protestas de la comunidad sanmarquina.
Noticia copiada de La República (18/05/08).- Una grave equivocación cometió Luis Izquierdo Vásquez, rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuando firmó en octubre del 2007 un ‘convenio marco’ con la Municipalidad de Lima por el cual cedía 28 mil metros cuadrados de la Ciudad Universitaria para la construcción de un anillo vial. No consideró dos cosas: que la deuda tributaria que le perdonarían a cambio del terreno todavía se podía discutir legalmente y que las protestas estudiantiles desnudarían que la universidad entregaba mucho a cambio de casi nada.
Hoy el rector pide la reformulación de la obra y apoya la posición de una comunidad sanmarquina a la que no escuchó antes y tampoco informó en detalle sobre lo que había firmado. "Al comienzo se decía que solo iba a ser una ‘pestaña’, una parte pequeña de la esquina de Venezuela con Universitaria, pero recién descubrimos que se trata de toda el área verde delantera y que el muro perimétrico en las dos avenidas correrá varios metros hacia adentro", dice Herbert Saens, del Movimiento Amplio Sanmarquino.
A medida que se ha ido conociendo el acuerdo con la Municipalidad de Lima, la indignación se ha desatado. Lo que firmó Izquierdo contemplaba como punto principal que el concejo limeño le ‘perdonaba’ el pago por impuesto predial hasta el 2006, pero este tema tiene una larga historia en San Marcos. Para muchos la deuda no debe pagarse porque la Ley Universitaria 23733, concordada con la Constitución de 1979, exoneraba del pago de tributos a las universidades públicas.
Esto cambió con la Constitución de 1993 y hace unos años el alcalde Luis Castañeda reclamó la deuda, incluso con la fuerza pública. El ex rector Manuel Burga enfrentó el problema durante su gestión y tiene una visión de primera mano: "En el 2004 y 2005 Castañeda procedió con los cobros coactivos y nos embargó cuentas corrientes y vehículos de la administración central. Todo esto nos obligó, igual que otras universidades públicas, a iniciar conversaciones, y con la ayuda del MEF comenzamos a pagar".
De lo afirmado por Burga sale una primera conclusión: si la universidad había empezado a pagar con ayuda del MEF, ¿por qué no siguió haciéndolo con el mismo mecanismo? Otra pregunta queda suelta: si la universidad se atrasó en el pago de sus obligaciones tributarias por la existencia de un problema de apreciación jurídica, ¿puede la municipalidad cobrarse tomando los terrenos de la universidad? La deuda hasta el 2006 se acerca al millón de soles, según el SAT. Pagar en efectivo o no, y planteando nuevos plazos, era negociable. Izquierdo optó por lo más fácil: ceder terreno del campus.
MAL NEGOCIADOR
Lo que piensan de él los estudiantes.
Elegido rector de San Marcos en mayo del 2006, Luis Izquierdo, oftalmólogo y profesor principal de la Facultad de Medicina, parece haber estado convencido de que el acuerdo alcanzado era muy conveniente y que la posteridad lo esperaba. Hasta febrero pasado siguió firmando ‘acuerdos específicos’ con Emape, con la Gerencia de Desarrollo Urbano y con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para el anillo vial. Y en marzo dijo sin rubores en una entrevista que pasaría a la historia "como el rector que logró nuevos terrenos para la universidad". Según contó esa vez, se trataba de 2 mil 300 hectáreas en los kilómetros 98, 99 y 100 de la Panamericana Norte, en Huaral, que la Municipalidad de Lima lo ayudaría a conseguir.
Pero el ‘convenio marco’ no dice nada de eso. Señala textualmente: "(la municipalidad acepta) brindar asesoramiento técnico-legal a la universidad con el objeto de que esta gestione ante la Superintendencia de Bienes Nacionales la afectación en uso de un terreno para los fines institucionales". Como se ve, dar asesoría es bien distinto a prometer un terreno con lugar y tamaño. Los escritos de Izquierdo también dan cuenta de lo equivocado que andaba en el tema: "la Universidad cede parte de sus bienes raíces, pero obtiene en contrapartida una serie de obras físicas y estéticas de alto beneficio para la institución (…).
La Municipalidad de Lima se ha comprometido al saneamiento de la propiedad, la legalización de sus posesiones y a resolver las deudas que por diferentes conceptos hubiera tenido que asumir la Universidad", aseguraba en un editorial de "San Marcos al día". La "serie de obras físicas y estéticas" de las que habla en su texto sí están en el ‘convenio marco’, pero bien leídas solo son puntos accesorios que tienen que ver más con toda la obra vial que con una mejora para la universidad.
En el documento se plantea un cerco perimétrico para alejar el ruido de las facultades cercanas, la construcción de pistas, veredas y jardines interiores, una pileta y prismas en la plazoleta principal y una entrada hacia el estadio, entre otras obras menores. La municipalidad también le cedía a San Marcos la administración del Parque Universitario –donde queda la Casona, su primer local–, pero eso no significa nada y en palabras del ex rector Manuel Burga "es casi una burla".
El catedrático también llama la atención sobre la ausencia de la Superintendencia de Bienes Nacionales (SBN) en la cesión del terreno. "El año 2004 vendimos 30 toneladas de chatarra acumuladas en años anteriores y lo hicimos en dos remates públicos con la supervisión de este organismo. Esto es para vender chatarra. Vender el patrimonio del campus es más delicado y entiendo que la SBN debió autorizarlo". Los que autorizaron este acuerdo fueron los miembros del Consejo Universitario. Y se equivocaron. Este y otros cuestionamientos hicieron que el rector sanmarquino se retractara de lo actuado y pidiera la reformulación del proyecto vial.
No da la talla. El rector Luis Izquierdo ha demostrado falta de “muñeca” para dirigir los destinos de la Decana de América.
Creía que había firmado un excelente convenio con el concejo limeño.El jueves, una comisión sanmarquina presidida por él se reunió con las autoridades de Emape para hablar sobre la posibilidad de cancelar el anillo vial que cercenará San Marcos. Sin embargo, "las obras continúan, no hemos parado nada", dijo la arquitecta Carola Cuadros, del área de proyectos de la municipalidad. Y a pesar de que el intercambio está avanzado y será difícil cambiar el trazo, algo debe hacerse. Porque si no las protestas volverán a estallar. Y esto nada tiene nada que ver con sabotear cumbres ni afanes de desestabilizar a nadie.
DATOS
- 45 millones de soles aproximadamente costará el intercambio vial en las avenidas Universitaria y Venezuela.
- 2 mil vehículos por hora se prevé que transitarían por estas arterias.
- 200 trabajadores laboran en la actualidad en las obras de esta intersección.

San Marcos: nudo de inquietudes, plaza de victorias



Artículo copiado del blog "Kolumna Okupa" de Rocío Silva Santisteban y publicado el 17 de Mayo de 2008. Un blog recomendadísimo, visíentelo cada vez que puedan.




Juan Gonzalo Rosé compuso unos versos que, de alguna manera, a todos los sanmarquinos nos han acompañado en diferentes momentos de nuestras trayectorias: “San Marcos: nudo de inquietudes, plaza de victorias”. Hoy, una vez más los he recordado, ante esta oscura posibilidad de que los pagos de mi universidad hayan vuelto a ser noticia debido a las marchas reprimidas a combazos y a los disturbios de los estudiantes que protestan —a veces con gratuita violencia— contra una construcción que, de entrada, coloca a San Marcos en desventaja frente al municipio limeño que ha ganado una buena tajada del campus —veintiocho mil metros— para colocar su mastodóntico proyecto.

Que se requiere un trébol en el cruce de Venezuela y Universitaria, nadie lo duda; que se debe realizar una obra con transparencia, todos lo exigimos. Los sanmarquinos, tanto profesores, trabajadores y estudiantes, hemos “sufrido” desde hace años las ínfimas condiciones de movilidad de las cuadras respectivas de la avenida Universitaria: baches que parecían cráteres lunares que nos acompañaron “cariñosamente” durante ¡¡¡diez años!!! Y cruces de la muerte que sólo desde el deceso de un estudiante y cientos de accidentes —recordemos que al poeta Pablo Guevara lo atropelló ahí una combi— el municipio se dignó a poner un semáforo en la entrada de Letras.

Pero el tema de la precaria infraestructura vial y la obra de marras no es el punto que me interesa destacar ahora sino la oportunidad de la marcha que, una vez más, ha servido para enturbiar una protesta legítima. Los noticieros de televisión —siempre tan voluptuosos en su sensacionalismo— han aprovechado para sacar del cajón de los recuerdos el estereotipo del sanmarquino: violento, tira-piedras, bochinchero, y por último, casi terrorista. Por supuesto que no narraron los hechos desde la perspectiva de los estudiantes, ni siquiera desde el medio, sino desde el mejor ángulo para una toma conveniente sin arriesgarse mucho: detrás de los relatos oficiales que tuercen la historia para sus molinos. Felizmente desde dentro de la universidad hemos podido ver otra tomas en las que no queda duda del ingreso de la policía, ya no sólo al campus, sino incluso a los pabellones donde están las aulas, para perseguir a estudiantes y meterles golpe contra el suelo. Que esta intrusión haya tenido permiso del rector no hace sino avergonzarme.

Esta opinión —me refiero a la mía— en éste ni en ningún caso de protesta ciudadana, justifica que se hayan quemado carros o empujado vallas o incluso arrojado piedras contra los obreros de construcción —¡estudiante, el obrero no es tu enemigo!— o entonado consignas que no venían al caso. A su vez no puedo dejar de preguntarme por qué se tienta a la represión, si era obvio que en los días previos a las cumbres y precisamente por este afán de criminalización de la disidencia, las fuerzas policiales y sobre todo el ministerio del interior, tenían el dedo nervioso puesto en el gatillo. ¿Qué se intentó con una marcha institucional organizada para fecha tan poco conveniente?, ¿por qué protestar contra el alcalde Castañeda y las dudosas negociaciones en torno a la cede del terreno en esta coyuntura?, ¿acaso no hubiera sido mejor diferir la protesta y guardar energía y enfilar baterías para apoyar la Cumbre de los Pueblos? En todo caso que la ciudadanía no olvidé que los estudiantes no son terroristas y que los desmanes de unos cuantos no pueden justificar la demonización de todo el colectivo sanmarquino.

viernes, 16 de mayo de 2008

Sobre el bypaas, la represión y la vigilia en San Marcos: Breves reflexiones

Imagen del "Otorongo", edición del viernes 16/05/08.
"¿Estamos informados?" preguntó un dirigente estudiantil, "Sí" respondieron los estudiantes. "¿El problema es la falta de información?" preguntó nuevamente el susodicho, "NO" volvieron a responder los jóvenes. "¿Están en contra del bypass?", "No" dijeron en coro los universitarios. Luego, todos gritaron: "SÍ al bypass, NO al anillo vial".
La manifestación consistió en un círculo de estudiantes que en lugar de piedras y palos portaban velas prendidas en sus manos. Un anillo formado por hombres y mujeres que tuvo como como trasfondo el verde oscuro del cordon policial que miraba de lejos y sin parpadear a los estudiantes. Al principio no hubo mucha tensión, los policias, quizá más molestos porque hubiesen preferido descansar ese día (o ser destacados a otro lugar), murmuraban y mandaban indirectas a los estudiantes que pasaban por sus narices para unirse a la vigilia: "Marcianos", "Terroristas", "Ay Dios mio, estos quieren palo". Y claro, no faltaron los efectivos mañucos que miraban sin descaro a las féminas y balbuceaban algún piropo de mal gusto. Algunos estudiantes hablaron y la mayoría cayó en redundancias. En un momento los gritos pusieron nerviosos a los uniformados pero la música calmó a los mamíferos. Los estudiantes cantaron y bailaron a ritmo de bombos, zampoñas, quenas y un palo de lluvia que se vio por ahí. Hasta le cantaron "happy birthday" a San Marcos. Sí, tal como lo leen, los sanmarquinos corearon la importada canción y se la dedicaron a la universidad por su 457 años de existencia. Como para hacer un análisis antropólogico sobre el asunto.
La Vigilia fue positiva a pesar de no haber convocado mucha gente. Los más jóvenes no permitieron que los viejonazos de siempre polaricen la cosa. Los estudiantes, festejaron a su manera el aniversario de San Marcos y protestaron pacíficamente para que el proyecto del bypass sea reformulado. Al margen del programa oficial, el vino de honor y la fotito del recuerdo (protocolos insulsos en este contexto), los jóvenes universitarios desarrollaron su propio programa y su propio ritual. Fue un buen intento de reivindicación simbólica del sanmarquino, brindar la imagen del universitario pacífico con vela en mano en contraposición con la imagen del vándalo que zigzageaba la pista entre gas y piedras que vimos en nuestros televisores la semana pasada (y que podemos recordar visitando youtube).
La vigilia fue positivia. Sin embargo, hay dos cosas que resaltar y que los estudiantes que opten por un real cambio político-estudiantil en San Marcos deben tomar en cuenta. En primer lugar: Los medios no perdonan. Basta un sólo día que salgan a la calle, tiren piedras y/o agredan a policías o a terceros para que los canales de televisión y la prensa escrita los "satanicen" y empiecen a invocar a sendero y los años de violencia política. Así hagan miles de manifestaciones pacíficas luego, la sociedad se queda con la imagen del joven desadaptado. Prueba de esto es que apenas un solo canal (ATV) cubrió la vigilia. La violencia vende más que manifestaciones con velas prendidas. En segundo lugar: este tipo de protestas son positivas solamente en el plano simbólico, vital para lograr que la sociedad se solidarice. El posicionamiento simbólico es complementario a otros modos de participación que no debieron (ni deben) descuidarse. Faltó una mejor lucha en el plano profesional. Faltaron profesionales respaldando a los estudiantes. ¿Dónde está el colegio de ingenieros en todo este embrollo? ¿Donde está el colegio de abogados? ¿Se los convocó alguna vez? Aquí es donde falta poner fuerza. Ahora más que nunca es necesario el respaldo técnico de algún ente especializado para lograr la reformulación del bypass. El reto es cómo contrarrestrar a Castañeda Lossio y su maniquea campaña "las obras (y el progreso) no deben parar". Veremos qué pasa ahora que las clases vuelven a llenar de vida la universidad.